28 jun. 2009

No decía palabras...























No decia palabras,
Acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
Porque ignoraba que el deseo es una pregunta
Cuya respuesta no existe,
Una hoja cuya rama no existe,
Un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
Remonta por las venas
Hasta abrirse en la piel,
Surtidores de sueño
Hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
Una mirada fugaz entre las sombras,
Bastan para que el cuerpo se abra en dos,
Ávido de recibir en si mismo
Otro cuerpo que sueñe;
Mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
Iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Aunque solo sea una esperanza,
Porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe.

(LUIS CERNUDA, 1931)

27 jun. 2009

Patricia














Cuando quieres a alguien, dejas de verlo por las razones que sean y vuelves a reencontrarlo años mas tarde, es como si el tiempo no hubiera pasado. De repente te encuentras alli hablando y bromeando como si la hubieras visto ayer mismo. Además los niños tienen ese don, el de no guardar rencor ni hacer preguntas que saben que no tienen respuesta. Para ellos basta con tenerte de nuevo ahí...
Bajé a la calle y ahí estaba ella a lo lejos, hecha ya una mujercita con sus casi 12 años; nos miramos, abrí los brazos y me dirigí hacia ella y entonces ella corrió hacia mi, como antes siempre hacía, se me echó a los brazos, la alcé y la abracé y la llené de besos. Me faltó poco para llorar. Luego abrazó a mis hijos y nos fuimos los cinco a echar una partida de bolos, como si irse a jugar a los bolos fuera lo mas normal del mundo después de cuatro años sin vernos....
Los tres niños jugaban como si nunca hubieran dejado de jugar juntos; ayer jugaban a playmobil y hoy juegan a los bolos y el tiempo no ha pasado. Me doy cuenta que en el fondo los tres son los mismos de siempre, ellos lo saben y lo aceptan, y no necesitan mas explicaciones, al menos por ahora.
Me doy cuenta que es posible, en un solo instante, en un abrazo, en un rato de juegos, recuperar todo el tiempo perdido...

24 jun. 2009

Estupido blog

Para quien escribo? era para mi, entonces, para que hacerlo publico?
Nadie me lee sino le insisto. Y casi ningún desconocido tampoco. Y ningun comentario.
Silencio siempre.
Estoy sola, esa es una certeza que también este blog estupido me devuelve.
Se acabó. Es el momento de cerrar todos los capitulos, destruir todas las posibilidades, asumir mi soledad, olvidar.
Es el momento de destruir y no el de construir.
El momento de irme y dejarlo todo abandonado.
De todos modos no soy digna, ni de amor y ni siquiera de palabras.
De ahora en adelante escribiré solo para mi.
Mejor asumir que estoy sola y seguir destuyendo y destruyendo, como hacía siempre.
Como me atreví siquiera a soñar que soy digna de nada?

23 jun. 2009

Amanecer en Villamanrique


















Me despierta el sonido de unos vasos tintineando y me extraño ¿donde estoy? Abro los ojos: estoy en una habitación blanca...ah! ahora recuerdo: es la casa de campo de Juan, nuestro anfitrión. A través de la ventana abierta, donde ondula una cortina blanca mecida levemente por la brisa de la mañana, oigo el agradable cantar de unos pajarillos dando la bienvenida al nuevo dia.
Aunque se que hay que ir a trabajar y aunque los demás se han levantado ya y solo quedo yo en las literas ya vacias, no me apresuro, me quedo aún tumbada y dejo un rato vagar mi mente por la noche de ayer, cuando los invitados de Juan se fueron yendo después de mirar entusiasmados Saturno y algun otro objeto por mi telescopio y solo quedamos bajo la noche sin luna y la via láctea cuatro amigos: Jose y Alejandro en la piscina bañándose a oscuras, yo sentada en una de las hamacas al lado de la piscina fumando y mirando la noche estrellada, Juan trastea en su casa, viene y enciende una pequeña vela sobre la mesa, trae ron miel y unos vasos con hielo. Aquel lugar, que no cuenta con luz eléctrica, tiene un encanto especial iluminado por las velas distribuidas por el porche.
Cuando Juan y Jose se van a dormir yo aún me quedo alli sentada mirando Scorpio, Sagitario y una bonita Via Láctea sobre el oscuro cielo Sur, milagrosamente oscuro en aquel lugar donde al sur solo está Doñana. Alejandro ha cogido mi telescopio y apunta a Jupiter; me va contando entusiasmado lo que ve: tres satélites, las bandas marrones del planeta, me va preguntando como se llaman los satelites de Jupiter, le digo que busque la gran mancha roja,..y mientras, un acogedor sueñecillo se va apoderando de mi...
Me incorporo por fin y aparezco por el amplio y acogedor salón de la casa. Juan pregunta si quiero un café y una ducha con agua templada calentada por el sol del dia anterior. Y alli estoy junto a la piscina, con el cielo por techo duchandome al tibio calor del sol del amanecer. Y aun dio tiempo, después del café y de recoger el telescopio, que habia dejado anoche fuera empapándose de rocio, de coger higos de una higuera que Juan tiene rebosante de frutos.
Con las manos algo pegajosas de leche de higos me encuentro bajando a Sevilla en el coche de Jose, atravesando campos con luz aún dorada mientras el sol termina de remontar y escuchando la embriagadora música de "Everything but the girl". A las 9 estoy puntual en el trabajo, tan temprano y a mi me parece ya tan tarde! tarde porque yo ya vengo de ver estrellas, de ducharme bajo el amanecer, de recoger higos, de escuchar pajarillos, de conversar un rato con tres amigos, y de venir charlando animadamente en el coche con Jose en vez de callada y sola en el traqueteo habitual del metro. Llegamos a Sevilla y esta avenida de Los Remedios me parece de pronto un infierno con su ruido de coches y tanta gente caminando con prisa hacia sus oficinas.
Abro la ventana de mi sala, enciendo el ordenador y me siento dispuesta a pasar un dia como tantos otros aqui secuestrada, pero de repente, al fondo de ese frenetico ruido de coches y autobuses comienza a llegarme una inesperada y agradable música. Es sin duda ahi afuera en la calle donde suena, me asomo pero no veo a nadie, solo gente que sigue yendo y viniendo presurosa; me siento de nuevo, allá afuera la musica sigue sonando, lejana pero evidente, tiñendo de extraña magia la mañana ¿de donde vendrá? es una melodia tocada en un acordeón...
Entonces empiezo a pensar que tal vez despues de todo hoy sea de verdad un dia mágico, que tal vez hoy el dia esté solo lleno de cosas buenas, que tal vez hoy hasta algún sueño se haga realidad.

16 jun. 2009

La verdad que has de saber


















La repentina lluvia templada de anoche que nos cubrió mientras caminaba a tu lado cogidos de la mano no debía ser sino las lágrimas que vinieron a empañar mi felicidad.
Estaba tan relajadamente feliz caminando a tu lado y llegó esa lluvia fina encedida de olor a tierra mojada...y me recordó que debí decirte lo que no te dije.
Entonces ya era tarde, era tarde ya para empezar a contar nada...
Y ahora me quema habertelo ocultado, y ahora no puedo revivir con la alegria que merecen aquellas horas de conversación, tus palabras, tus besos y todo lo demás con lo que ayer tarde llegaste inundando mi vida de luz.
Traté de olvidar todo durante esos momentos. No quise, no quise recordar nada, lo aparté de mi mente para crearme la falsa ilusión de que solo era un mal sueño.
Yo estaba mas callada que de costumbre, pero tal vez ni lo notaste... Era que a veces venia insistentemente a mi mente aquello que yo mandaba al fondo, muy al fondo...
Quise no pensar, quise no sentir... Lo conseguí, olvidé, me relajé. Fui feliz fugazmente...
Pero la lluvia mientras me besabas en la puerta de mi casa lavó de golpe mi dicha y sacó a flote la barca donde habia hundido mi pena.
Al final solo la verdad te hace libre. Y hoy debo decirtelo sin falta. No quiero empañar tu felicidad y sin embargo...no puedo cargar mas con la ansiedad que de repente, subitamente, me ahoga.
No me llames. No podria decirte nada ahora. Deja, deja pasar las horas. Y luego recuérdame que te diga lo que debes saber.
Debes saberlo por mi, solo por mi, egoistamente, no por ti, que vivirías infinitamente mas feliz en la ignorancia...
Un beso amor y perdoname, perdoname que vaya a irrumpir empañando tu dicha...

13 jun. 2009

Noche de junio


















Era una agradable noche de Junio. Sobre nuestras cabezas el cielo estrellado, la Luna creciente y allá a lo lejos las luces de Sevilla recortadas en el horizonte este. Habiamos recogido todas las cosas y echabamos todos en corrillo el último cigarro antes de volver a casa apoyados sobre el lateral de uno de los coches. Mientras los demás hablaban apoyaste tu cabeza sobre mi hombro e hiciste como que tenias sueño y dormias. Yo te dejé estar. Fueron solo un par de minutos pero me resulto agradable y tierno. Luego al cabo del rato volviste a hacerlo. Y luego fuí yo la que apoyé mi cabeza en tu hombro y dije tengo sueño e hice como que dormía. Entonces brevemente me acariciaste la cara con la otra mano; fue un gesto de varios segundos y rapidamente la retiraste, pero aquel gesto, que fue como acogiendome, como diciendo "si, ahi estas bien", me aceleró de golpe el corazón. Y ahora ese momento flota en mi memoria y vuelve a mi una y otra vez. Y cada vez que lo recuerdo siento que hubiera querido que dejaras tu mano sobre mi mejilla, haberme recostado contra tu cuerpo y haber permanecido así mientras los demas hablaban y hablaban. Pero estaban todos alli mismo y habia que guardar las formas, asi que me aparté, como tu antes. Todo no duró mas que un minuto o quizás menos. Pero el recuerdo perdura y perdura y se agarra a mi mente y a mi alma. Cuando llegamos a Sevilla, cada uno en su coche, yo me fui a dormir y tu fuiste a llevar a tu amigo a su casa. Y hoy me has contado que volviste a mi puerta a ver si me veias aún subiendo los trastos a mi casa, que volviste a echar el ultimo cigarro conmigo. Tal vez fué mejor que no me encontraras, fue mejor así, porque seguramente hubieramos perdido los dos la razón...

3 jun. 2009

La poesia es...





La poesia es el salvavidas
al que me aferro cuando todo parece perdido,
cuando mi corazón está desbordado,
atormentado por palabras que lo hirieron,
o por silencios que lo arrastran al precipicio...








(Nota: esta es una versión libre mía de un fragmento de un poema de Kahlil Gibran Kahlil)