29 abr. 2009

Háblame, amor


"Hablame, amor. Dime en palabras lo que estabas cantando.
La noche es oscura. Entre nubes se han perdido las estrellas. El viento está suspirando entre las hojas.
Soltaré mi pelo. Mi manto azul me rodeará de noche. Acogeré tu cabeza sobre mi pecho, y allí, en dulce soledad, murmuraré sobre tu corazón. Cerraré mis ojos y escucharé. No miraré tu rostro.
Cuando tus palabras hayan terminado, permaneceremos silenciosos y quietos. En la oscuridad solo murmurarán los árboles.
La noche palidecerá. Clareará el día. Nos miraremos a los ojos y seguiremos nuestros caminos diferentes.
Hablame, amor. Dime en palabras lo que estabas cantando."

(RABINDRANAZ TAGORE, poema 29 de "EL JARDINERO", 1913)
Estás, no estás


No estas aun pero se que vienes en camino. Llegas y tal vez te entregas. Quien sabe cuando tu imagen soñada se convierta en un rostro que será de mi. No se si quiero conocerte pero ya no hay remedio, estas llegando.

Estas y otras veces no estas, y me pregunto donde volaron tus pensamientos que antes me buscaban y ahora a veces no me buscan. Y es ahora cuando te echo de menos. A veces pienso en huir, huir porque prometí no rasgar mi coraza que tanto me costó tejer.

Estas ahi, pero distante. Tan cercano y tan lejano al mismo tiempo. Puedo hablarte pero no te diré nada. Por miedo, porque tengo miedo de que huyas no pronunciaré palabra. Solo miraré tu nombre y ahogaré mis anhelos.

Ya no estas ahi. Te fuiste, te fuiste para no volver. Tal vez te quemaste en mi llama sin dueño y tuviste miedo, y puede que huyeras. Nunca sabré porqué. No te preguntaré.

Y ahora mi corazón es como una maraña enredada. Y alguien tiene que venir a tirar del hilo y desmadejarla porque yo aún no aprendí a hacerlo. Estoy torpe y confundida. Estoy temerosa y asustada. Y asi es como soy dulce y fria a la vez , entregada e indiferente, es mi coraza que prometí tejer para siempre y ahora no me deja deshacerme de ella.

28 abr. 2009

Dudas
Nada sabes de mi, de mi alma silvestre, de mis pensamientos ni de mis anhelos. Pero crees conocerme. Y yo no soy solo esa piel. No soy solo ese destello rubio en el viento. No sabes de mis dudas. No sabes de lo que siento, de lo que deseo, de lo que busco, ni siquiera de lo que encuentro. Y crees que estoy ahi al lado pero no estoy tan cerca. Estoy en algun lugar del que solo yo se, tal vez soñando con el color del trigo, tal vez soñando con quien ha de venir mañana. Tu risa consiguió atravesar la fria coraza que yo habia tejido, arañó el borde de mi alma y me arrancó una sonrisa adormecida con dulces despertares, pero no consiguió aún desterrar sueños antiguos, ni consiguió apartarme de sueños sobre futuros inciertos. Y estoy ahi pero a la vez no estoy. Y quisiera que quisieras saber sobre lo que sueño y lo que siento y lo que anhelo y lo que pienso y lo que busco y lo que encuentro y lo que me hace llorar y lo que me hace reir, pero son solo mi risa y mi piel para ti como espejos donde desterrar tus fantasmas, no los mios. Y tu risa despreocupada no consiguió aún llegar al fondo de mi alma indomable, que flota y gira y se retuerce y se acerca y se aleja mecida por vientos imprecedibles que la arrastran acá y allá. Y aqui estoy ahora sin saber que hacer con las preguntas que no haces, sin saber que hacer mañana cuando llegue quien tal vez viene a buscarme, sin saber que hacer con un sueño del que tal vez debo despertar.