18 jul. 2009

Cerdeña


















Cerdeña (Sardegna en italiano, Sardinia en el dialecto sardo) es una isla perdida en el Mediterraneo. No se como puede perderse algo tan grande y sin embargo, para la mayoria de nosotros es un lugar desconocido, un lugar que jamás pasa por nuestra mente.
Sin embargo existe :) Y ahora para mi, no solo existe, también se ha hecho un hueco en mi corazón. Desde ahora y para el resto de mi vida, será un lugar donde querré volver siempre.
He llegado a plantearme buscar un trabajo alli, rapidamente descartado porque a Sevilla me ata sin remedio mi deber de que mis hijos permanezcan no solo a mi lado, sino también al de su padre. Y sin embargo se que me hubiera acostumbrado enseguida a la amabilidad de aquella gente, a sus ciudades encantadoras y a ese idioma tan bello (italiano, por si alguien, que seguro que lo hay, no sabe que Cerdeña es italiana...), y que aquellos paisajes montañosos, que nacen en grises y amarillas cumbres de escarpadas rocas, se suavizan en el verde intenso de sus laderas y terminan muriendo en el increible azul esmeralda del mar, se me hubieran hecho familiares enseguida.
Me conformaré con volver una y otra vez. Ultimamente ando enamorándome de cada sitio al que voy. Creo que es el ansia viajera, que ha permanecido dormida estos ultimos años y ha resucitado de pronto empujandome sin remedio a explorar lugares nuevos.
Decir que Cerdeña es simplemente un lugar de paradisiacas playas donde veranear es decir muy poco de esta isla maravillosa. El interior, con sus montañas escarpadas, sus pueblos, sus asentamientos nuhragicos, sus sinuosas carreteras, y sus fértiles valles, es aún mas increible que su costa. No en vano históricamente Cerdeña ha vivido de espaldas al mar debido al temor constante de sus habitantes, que han soportado numerosas invasiones desde la costa; por ello la base de su economía no es la pesca sino la agricultura y la ganadería. Y ha sido sólo en los ultimos años cuando Cerdeña ha descubierto el potencial de su espectacular costa y se ha abierto al turismo, que gracias a dios es un turismo nacional, solo hay "italiani" por todas partes, y si acaso algun francés o algún alemán, pero en Cerdeña todos los carteles están en italiano y en los restaurantes se come pasta, pizza y ensaladas, y se desayuna al estilo sardo, o sea, con café y croissant (costumbre imagino tomada de la cercana isla francesa de Córcega) y no con "desayuno continental" al estilo sajón. Menos mal !
Alli yo era "la ragazza espagnola" (asi me llamaron :p) y fuimos siempre exquisitamente bien recibidos. Por eso y por todo lo demás, y por otras muchas cosas que no cuento para no aburrir, una parte de mi ha quedado alli para siempre, por eso no me ha importado haberme dejado tantas cosas sin ver, sin probar, porque se que pronto regresaré, porque Cerdeña no ha sido ni mucho menos "un sitio como otro cualquiera para veranear este año".

1 comentario:

Mentor dijo...

tu ciudad invisible....

un saludo